25 DE marzo DE 1874. Inicio segunda BATALLA

(TOMA DE LAS CORTES. ATAQUE A MONTAñO POR MANTRES. TOMA Y FORTIFICACIón DE LAS CARRERAS)


El 25 por la mañana, el ejército liberal inició otra ofensiva que iba a durar varios días, con un diseño de ataque muy parecido. Se realizaron tres asaltos. Uno de ellos tuvo como objetivo el avance sobre las posiciones carlistas de lo Montes de Triano a través del barrio de Las Cortes (Abanto). Las tropas se desplegaron utilizando la vía del tren minero a Galdames y a través del portillo de cortes asaltaron en vertical las posiciones carlistas en las alturas. Otra columna avanzó por el río Cotorrio para la toma de Putxeta. Otra Columna tomó Las Carreras para instalar las baterías y asaltar Murrieta y San Pedro de Abanto. Y por la Izquierda se avanzó por la vega para asaltar Montaño y La Guija por la vaguada de Mantres como en febrero.

"Al amanecer de este día, 25 de marzo, rompieron fuego los cañones liberales. Del Janeo y del mar retumbaba a lo lejos continuo cañoneo mientras las tropas nacionales, protegidas por los cañones, invadían el valle, desplegándose en redondo, a su frente" ("Paz en la guerra" / Miguel de Unamuno)

(El Estandarte Real : revista político-militar ilustrada, año 2, n° 12)

Vista actual del puente de Somorrostro desde el mismo ángulo.


"El centro de las fuerzas atravesaba el puente de la ría, bajo un chaparrón de balas; iba el ala izquierda a envolver aquel puntiagudo Montaño donde se estrellaron en febrero; la derecha amagaba subir a a coparlas posiciones de la izquierda carlista, allá en las alturas." ("Paz en la guerra" / Miguel de Unamuno)

Avance de las tropas liberales por el valle. Vista desde Montaño. Tal y como lo veía n los carlistas atrincherados en sus laderas.

"Apenas llevaban una hora de tarea cuando recibieron orden de ponerse en marcha ¿Adonde? ¡Allá!, les dijo el jefe, señalando un pico, a la izquierda, en las estribaciones de la sierra de Galdames." ("Paz en la guerra" / Miguel de Unamuno)

28 de abril (no se diferencia mucho de la situación en marzo) : vista del Valle de Somorrostro a las 7 h de la tarde; tomada desde las vías del tren de las minas de Galdames (Actual via verde). 1. Pueblo de Las Cortes; 2.3. Trincheras carlistas; 4. Monte de la Puerta (Alén, Sopuerta); 5. Batería disparando; 6. Venta del Paval (El Pobal), Div. Catalana; 7. Montellano, ocupado por los Cazadores.


Vista actual desde la misma perspectiva. Hoy en día el ferrocarril minero por el que avanzaron las tropas es una vía verde.

"Habíase llevado la víspera a guardar el portillo de Cortes –un paso de la sierra-, a un batallón de guipuzcoanos, reorganizado con chicos bisoños después de la insurrección intestina del cura de Santa Cruz. Apenas llegados al puesto de su destino, encarárosles en el foso en que guarecían una granada, que mató a nueve de ellos; pasaron junto a los muertos toda una noche, una noche de angustia y de reflexión; en la calma silenciosa les cristalizó el miedo, y cuando, de mañana, oyeron rechinar las granadas homicidas sobre sus cabezas, dejaron que el enemigo ocupara el abandonado parapeto, mientras en las baterías próximas se batían con coraje castellanos, aragoneses y alaveses, maldiciendo a los aterrados por la noche triste" ("Paz en la guerra" / Miguel de Unamuno)

Ahora es más fácil orientarse, aunque haya niebla.

Panorámica del campo de batalla desde Peña Corvera al otro lado del valle. La línea azul representa el avance liberal limitado por el ferrocarril minero que asimismo utilizaron para avanzar. La línea roja representa las posiciones carlistas en los Montes de Triano. El ataque se realizó en el Barrio de Las Cortes, en una zona de mucha pendiente.

Detalle del "Portillo de Cortes" desde la vía del ferrocarril de Galdames.


Durante esa jornada y las siguientes el ejercito liberal del General Loma tomó Las Carreras, bajo una lluvia de balas y en los días posteriores, tras la batalla, estableció un campamento con piezas de artillería en los altos de El Campón (Alto Calero en algunos mapas) y el pinar de San Lorenzo. Las piezas de artillería las trasladaron por la carretera desde el cuartel general de La Rigada a medida que iban avanzando las tropas. Así lo describen los cronistas de la época.(La Ilustración Española y Americana, Año XVIII, Número XVIII) Tras las acciones del 25, 26 y 27 de marzo las tropas liberales se posicionaron en "el terreno comprendido entre el estribo derecho del Montaño y los montes de Triano [...]. Las tropas se hallan a poco más de un kilómetro de San Pedro de Abanto (...) El croquis correspondiente da una idea bastante exacta de los diversos trabajos que se han ejecutado después de las acciones de Marzo, para emplazamiento de artillería de grueso calibre en las alturas conquistadas por las tropas, frente á Santa juliana y San Pedro Abanto. Las piezas de á 10 y batería de 12 se han colocado en la altura que domina el terreno sobre la ermita de San Lorenzo, y desde este punto á la posición formidable de Pucheta se ha construido un camino cubierto que sirve para unir entre sí las tres baterías que hay á la derecha de la carretera, ó sea una de á 12, otra Krupp y la tercera Plasencia. Indicando ahora que á la ízquierda del camino y al lado de Las Carreras existen otras baterías Krupp. resulta que para batir las posiciones carlistas de San Pedro, Santa Juliana y San Fuentes, están preparadas 14 piezas Krupp, 4 Plasencia, 4 de a 12 y otras 4 de á 16.

Pieza de a 16 centímetros, dispuesta para ser trasladada a las baterías de Las Carreras (La Ilustración Española y Americana, Año XVIII, Número XVI).

Trabajos para emplazamiento de baterías en la altura de San Lorenzo (La Ilustración Española y Americana, Año XVIII, Número XV).

Altos de San Lorenzo. Vista actual. Conocidos popularmente como "Los Pinos".

Vista alineada tomada desde El Campón, donde estaba una batería. En segundo plano?, el pinar de los altos de San Lorenzo y al fondo el Janeo.

Entre los pinos de San Lorenzo aun se conservan restos de trincheras.

Vista del rellano de los altos de San Lorenzo donde podría haber estado el campamento liberal. Se aprecia una rampa entre los pinos para acceder a la zona de trincheras.

El Campón, lugar donde podría haber estado emplazado el campamento de Las Carreras, por la perspectiva del paisaje con el Janeo, más alejado Camposquerra y Cerredo y el Alto Arenao, en La Rigada. En el grabado, a la izquierda se adivina el inicio de una pendiente descendiente por lo que podría haber estado este campamento en El Campón o San Lorenzo.

Antes de la batalla. campamento en las avanzadas del ejército (posíblemente por la orientación, campamento de Las Carreras) (La Ilustración Española y Americana, Año XVIII, Número XVII).

Panorámica similar desde San Lorenzo en otro lugar donde podría haber estado el campamento.

Vista del El Campón desde San Lorenzo. En rojo el camino que une ambas cotas. Podría ser el "camino cubierto" del que hablan las crónicas.

Vista de las posiciones carlistas, tomada desde las avanzadas del ejército en Pucheta (La Ilustración Española y Americana, Año XVIII, Número XVI).

Estado actual de El Campón o como lo llaman las crónicas las "avanzadas del ejército en Pucheta". Vista hacia el campo carlista de San Pedro y Santa Juliana.

Batería cubierta en las alturas de Pucheta (batería instalada en El Campón) (La Ilustración Española y Americana, Año XVIII, Número XVI).

Tincheras en El Campón.

Posición de los ejércitos tras la toma de Las Carreras.

26 DE MARZO DE 1874

ASALTO A PUTXETA POR EL EJército LIBERAL Y DEFENSA CARLISTA DESDE LAS TRINCHERAS DE LA MINA RUBIAS


Al día siguiente ocurrió el famoso asalto y toma a la bayoneta del barrio de Putxeta. Los liberales avanzaron desde Muskiz a través del río Cotorrio y les esperaban los carlistas atrincherados en la mina Rubias. La batalla tomó dimensiones de masacre, la posición ventajosa de los carlistas y la cantidad de efectivos desplegados por los liberales hizo de esta acción un episodio especialmente sangriento. Hubo episodios de lucha cuerpo a cuerpo con bayoneta en lo que hoy es la plaza de Putxeta, los liberales avanzando desde lo que hoy es el pozo Ramón y los carlistas bajando de las alturas a su derecha.

Foto tomada desde el mismo ángulo. Hoy en día el camino del grbado es la calle Facundo Perezagua y posteriormente a la guerra carlista se construyó el ferrocarril de Triano (hoy en día línea C2 de Cercanías RENFE Bilbao-Muskiz) que es el puente que se ve en primer término. Son reconocibles los dos primeros edificios después del puente a la derecha. La trinchera carlista estaría en las alturas justo detras de las casas del barrio.


"Los llevaron encima de Pucheta, donde, desde un foso, hacían fuego a los liberales, que intentaron en vano tomarla por tres veces, rechazados las tres a la bayoneta. Al acometer hacíanlo con la ceguera del toro, que, al embestir, bajando la cabeza, mira al suelo. Los pobres quintos nacionales caían como la mies dorada en sus llanuras cae bajo la segur. Mordían el polvo acribillados a tiros, y algunos escupían el alma, suspirando unos, otros maldiciendo. Acometían con los dientes apretados y los ojos fijos, dispuestos a hundir el hierro en la carne caliente y, sin conseguirlo, puesto que el enemigo no esperaba el choque, caían como fardos. Había quien, leñador allá en su tierra, se sentía desasosegado al correr blandiendo la bayoneta con el fusil en ristre, inquieto ante la comezón de enarbolarlo a guisa de hacha. Arrancados de sus hogares -lugares vivos- de sus parientes, de su mundo, lleváronlos a morir allí, hijos también de padre, sin que jamás, tal vez, hubieran oído nombrar los unos la humilde aldea de los otros. Al morir los pobres se apagaban sus recuerdos, la visión de su serena campiña y de su cielo, sus amores, sus esperanzas, su mundo; el mundo todo se les desvanecía; al morir ellos, morían mundos, mundos enteros y morían sin haberse conocido. Más de diez mil fusiles y treinta cañones disparaban al minuto y ni aún así logró el liberal extender su línea por la izquierda carlista que quería envolver" ("Paz en la guerra" / Miguel de Unamuno)

Batallón de Cazadores de Las Navas (2° Cuerpo. Primo de Rivera) se adueña, a golpe de bayoneta, del pueblo de Pucheta. Dibujos de M. Ferdinandus, basados en el boceto de M. Dick, nuestro corresponsal especial en el cuartel general del Ejército del Norte

Barrio de Putxeta. desde El Campón. En rojo Posición de Ignacio en las trincheras de la Mina Rubias defendiendo el barrio del avance liberal

Vista desde el barrio de Rubias. Esquema del ataque y la defensa. En azul, avance del ejército liberal por el río cotorrio. En rojo defensa carlista. Se puede reconocer en el grabado de la época la primera casa de la derecha bajo la vía del tren. Un caserío típico encartado del tipo "truciano".

Vista de Putxeta desde la posición de tiro de la trinchera carlista donde se encontraba Ignacio.

27 DE marzo DE 1874.

(ASALTO A MURRIETA Y A LA IGLESIA DE SAN PEDRO DE ABANTO)

Este día ocurrió el episodio más famoso de la batalla. Los carlistas atrincherados en Murrieta tuvieron que defender su posición en combate cuerpo a cuerpo de las tropas liberales que avanzaban por el camino de La Trinidad y llegaban al cruce del Mortuero donde hoy está el campo de fútbol del Abanto Club. Los carlistas tuvieron que retirarse a las casas de Murrieta Alto y proseguir la defensa desde allí. Por otra parte, ese mismo día por la tarde, ocurrió el famoso asalto a la iglesia de San Pedro, El Arroyo de La Bárcena, llamado de San Pedro en las crónicas fue el punto de disputa hasta el punto de dejar sembrados de cadáveres los prados circundantes. Pero dejemos la palabra a Don Miguel...

"Amaneció espléndido el día de Nuestra Señora de los Dolores, generalísima del ejército carlista. Entonados los ánimos por las precedentes dos jornadas, al romper el tiroteo de la mañana sentíase en el ámbito moral el bochorno que anuncia el choque de dos nubarrones cargados. En aquellas horas solemnes repartiose la correspondencia entre los del Gobierno. Unos se enteraron del estado de sus hijos; leían otros las angustias de la mujer; guardaban algunos en el seno el último adiós materno. Reinaba gran silencio en cuya quietud pensaba cada cual en sus cosas, en su mundo. Ignacio y sus compañeros pasaron la mañana agazapados en un parapeto delantero a Murrieta. Unos limpiaban el fusil, esperaban calmosamente otros a la faena. A las doce la artillería liberal concentró sus fuegos contra la ermita de San Pedro, que iba quedando hecha una criba y contra Murrieta. Pasado el puente de Musques, disparó el liberal una fuerte columna al Montaño para distraer la derecha carlista, avanzando en tanto por el centro a San Pedro a abrirles la línea en cuña. De cuando en cuando se levantaba en la cresta del puntiagudo Montaño una polvareda y al disiparse esta, veíase los jefes carlistas, en pie, agitar los brazos y repartir sablazos de plano. Unos mil hombres, pegados como lombrices al suelo de la cima rocosa, latían contra la tierra, recibiendo las granadas del Janeo e impidiendo con sus fuegos el avance del enemigo. A la una, con un cielo espléndido, dispararonse las columnas liberales sobre el centro carlista. El retumbar del cañón apagaba el tableteo de la fusilería. Los pobres soldados disparaban al azar, por dar ocupación a las manos y desahogo a los nervios. Al distinguir los roses, y a la voz de ¡fuego!, hacíalo Ignacio, viendo a través de la humareda caer hombres y volverse otros, mientras los oficiales agitaban sus pañuelos, como pastores que guían un rebaño reacio al matadero. Salían formados de la ermita de Las Carreras, y al dar unos pasos quedábanse diezmados."

Camino de La Trinidad. Por este camino expuesto avanzaban las tropas liberales para el asalto de Murrieta y San Pedro; recibiendo el fuego carlista desde las alturas cercanas sde Montaño, Murrieta y La Guija y sufriendo numerosas bajas.


"El fuego se extendía en una línea de dos leguas, mientras los nacionales avanzaban, protegidos por los fuegos de artillería, como avanza el mar, por oleadas de flujo y de reflujo. Delante de las casas de Murrieta, en un crucero de las veredas que desde la carretera conducen a las faldas del Montaño, segaba de prisa la muerte. Iban los nacionales guareciéndose en los setos que guarnecían las veredas, encorvados, recibiendo en la cara el aliento de la tierra, que los llamaba, y oyendo sobre sus cabezas el resoplido de las granadas que los protegían. Los oficiales, apoyados en largos palos, animaban, y a las veces apaleaban a los rezagados. En sitios hacían los vivos parapeto de los muertos. Por la parte de San Pedro iban las masas a estrellarse a la colina dejando en su reflujo cuerpos ensangrentados, como el mar algas. Caían a las veces sobre los muertos los vivos y ahogaba las quejas de los heridos el roncar del fuego."

El "crucero de la muerte". lugar especialmente peligroso para las tropas liberales donde se inició el asalto a Murrieta

27 de Marzo de 1874 : ambulancia de heridos en la ermita de San Lorenzo. (El Estandarte Real : revista político-militar ilustrada, año 2, n° 12)

La Ermita de San Lorenzo se encuentra arruinada desde los años 50. En el lugar donde indican los mapas, se pueden encontrar estos muros. No es seguro que pertenezcan a la ermita pero la ventana con ladrillos en sus dinteles nos recuerda a la ermita escuela de otros barrios mineros como Setares y Camposquerra.

Subieron a las casas de Murrieta, donde se proponían hacerse fuertes -De aquí no nos echan hasta que hagan astillas la casa a cañonazos-

Batalla de Murrieta, en San Pedro Abanto. (Historia contemporánea : segunda parte de la Guerra Civil : anales desde 1843 hasta el fallecimiento de Don Alfonso XII. Establecimiento tipográfico y Casa editorial de Felipe Gonzalez Rojas, Madrid. 1893)

Barrio de Murrieta (Bajo) en la actualidad

En las casas de Murrieta alto descansaban muchos carlistas porque tomado por el enemigo el barrio bajo, sus cañones suspendieron el fuego. A Ignacio y compañeros los llevaron por un camino hondo y resguardado a ocupar un parapeto en el alto de las Guijas. Respiró un momento, estaban en terreno esquistoso y lleno de maleza de árgoma y brezo, encima de la explanada de Murrieta. Enfilaban todo el camino de Las Carreras a Murrieta, y el crucero de la muerte. Ante sus ojos se extendía en vasto panorama casi todo el campo de batalla; San Pedro,entre Maleza y la ermita de Santa Juliana, que como un buho gigantesco, parecía contemplar la matanza con sus dos huecos de la torre, a guisa de dos grandes ojazos despavoridos; a la espalda de la posición, el barranco donde los navarros habían dado en febrero su famosa carga; encima,el puntiagudo Montaño, y entre éste y el Janeo, un pedazo de mar sereno, el rinconcito de la playa de Pobeña , donde rompían mansamente las olas, lamiendo las arenas.

Vista desde el alto de La Guija, tal y como la veía Ignacio. En rojo posiciones carlistas, en azul posiciones y avance liberal

A su a espalda el puntiagudo Montaño. En azul avance liberal. En rojo trincheras carlistas. Avance a través de Mantres

Alto de La Guija. Este es el "terreno esquistoso" del que habla Unamuno. En realidad no es un esquisto, se trata de una marga calcárea del periodo Albiense. Véase "Geología en la pared

Detalle de la terrible pendiente de la ladera sur del Montaño en la que lucharon ambos bandos

"La ermita de Santa Juliana, que como un buho gigantesco, parecía contemplar la matanza con sus dos huecos de la torre, a guisa de dos grandes ojazos despavoridos"

Oyeron un gran griterío en el campo enemigo y poco después de él vieron avanzar nuevas masas a San Pedro. El general en jefe, una vez reposada la comida en aquel sillón de paja en que descabezaba las siestas, había pedido en un arranque marcial su caballo para presentarse a las tropas, después de herido su segundo.

27 de Marzo de 1874 : ataque a Murrieta y a la iglesia de San Pedro Abanto, por las tropas liberales. (El Estandarte Real : revista político-militar ilustrada, año 2, n° 12)

Asalto a la Iglesia de San Pedro de Abanto vista desde El Mortuero. En azul, liberales, en rojo carlistas.

Vista lateral del combate de San Pedro. Ambos ejércitos confluyeron en la vaguada del arroyo de San Pedro

Detalle del Arroyo de La Bárcena y los prados testigo de la batalla. Fotografía desde el camino vielo de San Pedro o "Cuesta de los muertos".


Barridos a tiros por el frente y los flancos, recibiendo fuegos en redondo, avanzaban en el arroyo de San Pedro cuya defensa era desesperada, briosa, por parte de los carlistas. De aquella posición dependía todo, allí estaba entonces la clave, o por lo menos así lo creían.

Acción de San Pedro Abanto. Anales de la Guerra Civil : (España desde 1868 a 1876). Tomo II (1876)

Algunas partes del en otro tiempo trágico arroyo presentan esta pastoril estampa

Panorama de las Batallas de Somorrostro en 25, 26 y 27 de marzo de 1874. (El Estandarte Real : revista político-militar ilustrada, año 2, n° 12)

Prisioneros españoles conducidos ante Carlos, durante la acción: la flota republicana lucha contra las fuerzas carlistas en segunda línea de batalla. El Mundo Ilustrado (Le monde Ilustré)

Sanfuentes. Aquí estaba el campo de prisioneros carlista donde fueron visitados por el pretendiente Carlos VII según el grabado anterior. Observesé el perfil puntiagudo de Montaño y delante la peña de San Andrés. Al fondo se adivina el horizonte del Cantábrico, desde allí según el grabado, la armada liberal cañoneaba a la retaguardia carlista.

La actividad bélica

La primera batalla

24 y 25 de febrero de 1874. Primera batalla. El paso del puente de san Juan. Asalto a Montaño y San Pedro de Abanto y repliegue posterior.

La segunda batalla

25 de marzo de 1874. inicio de la segunda batalla. Toma de las Cortes. Ataque a Montaño por mantres. Toma y fortificación de Las Carreras.

La tregua

28 de marzo de 1874. fin de la segunda batalla. Tregua para el enterramiento de cadáveres en fosas comunes.

Fin del sitio

28 de abril de 1874: acción de Las Muñecas. 2 de mayo: entrada de liberales en Bilbao